Martes 4 de septiembre del 2012
Comentarista: Dúrdica Ségota
Moderadora: Cecilia Absalón
Jorge Santana
Doctorado en Historia del Arte, UNAM
Dada la estrecha relación del arte actual con la cultura visual, a la par de la necesidad de abordar la visualidad en preceptos académicos desde una perspectiva transdisciplinaria, la ponencia Poética cotidiana del color en México propone una pauta de reflexión en que el color se exponga como fenómeno dentro de la vida diaria.
A tales fines, los elementos concernientes al color en nuestro país se circunscribirán en un enfoque poético, no desde el quehacer literario, sino en cuanto a que entrañen una suerte de lenguaje en sí mismos y participen socialmente en más de un nivel, considerándose a un tiempo sujetos y reflejos de fenómenos extrínsecos, y con ello, puedan dar lugar a tesis metafóricas, como la de un eventual “daltonismo cultural” mexicano o, por contraste, una sobre-consideración del color en aspectos comunicativos, publicitarios, económicos, etc.
Asimismo, se atenderá el ámbito estético del tema llevándolo al diálogo crítico y a hipótesis de conectividad entre arte y vida. Se explorará, por ejemplo, desde posibles contenidos del uso del color como demarcador político de época, hasta la observación de hechos corrientes, pero no menos importantes, como la ausencia gradual del azul en los dibujos infantiles, los insumos en pigmentos para pinturas o la exigencia de colorantes en ciertos alimentos, etc. En suma, una especie de discurso sinestésico del color hacia la cotidianidad.
De cómo la Santa Casa de Loreto de San Miguel de Allende se llenó de color
Erika Brenda González León
Doctorado en Historia del Arte, UNAM
La fundación de la Casa de Loreto de San Miguel de Allende, se llevó a cabo en 1735 debido al interés que tuvo el conde Manuel de la Canal, mecenas de la obra, en fomentar el culto y la devoción hacia la Virgen de Loreto. Esta capilla fue planeada como una copia de la Casa de Loreto del Colegio Jesuita de San Francisco Xavier Tepotzotlan. Aunque en un principio se respetó el deseo del benefactor y las capillas se hermanaban tanto en decoración, como en estructura y composición, en 1835, la capilla fue modificada: el muro del frontispicio se derribó, parte de la yesería de la cúpula fue retirada y en los muros laterales de la Santa Casa se pintaron ocho paneles con temática mariana. Originalmente el exterior de la capilla no contaba con decoración alguna, sin embargo la introducción de estos elementos policromáticos rompió con el esquema visual del recinto, que si bien, mantiene el discurso iconográfico en torno a la Virgen María, los elementos incluidos en estas pinturas modifican el espacio y equilibrio del edificio. Es por ello que esta ponencia tiene como intención analizar la pintura mural de la Casa de Loreto de San Miguel de Allende a partir de la comparación con su capilla hermana, la Casa de Loreto de Tepotzotlan.
El color de la proximidad del destino, anunciado por los agüeros del Libro V del Códice Florentino
Claudia Loera Loera
Facultad de Filosofía y Letras
Instituto de Investigaciones Estéticas
El propósito de este documento será analizar de manera sucinta el simbolismo del color en las pinturas del Libro V del Códice Florentino, al que el fraile franciscano Bernardino de Sahagún reservó el tema de agüeros y abusiones.
Los artífices indígenas de este libro hicieron uso de la gama cromática para describir en sus pinturas lo sagrado y lo profano de tales acontecimientos. La producción de las tintas utilizadas en esta obra posee un simbolismo implícito que no puede deslindarse de su uso plástico, sin embargo, en esta ocasión nos dedicaremos a hacer explicito este último, es decir, a decodificar el código policromo de los agüeros en esta enciclopédica obra del siglo XVI, en donde Tezcatlipoca, como divinidad rectora, transitaba en el espacio-tiempo, en un vaivén del centro a la periferia de los espacios urbanos, para anunciar a los hombres la proximidad del cumplimiento de su destino, el cual les había sido asignado por su fecha de nacimiento.
El color en el arte rupestre: Entre la materialidad y el significado.
Una indagación sobre las pinturas zapotecas del Istmo
Gilda Becerra de la Cruz
Facultad de Filosofía y Letras, UNAM
Al ser las pinturas rupestres en su mayor parte monócromas o bien, compuestas por una gama reducida de colores, se han pasado por alto los estudios sobre el color en esta manifestación artística, ya que hay quienes argumentan que los artistas de estos sitios tomaron simplemente los pigmentos que encontraron al alcance de su mano, considerando que la elección y el uso del color por los artistas que las realizaron, no tiene un significado simbólico y por ende, cultural.
Si bien es cierto que dependiendo de la zona geográfica predominan materiales y técnicas específicas, considero que la presencia de determinados colores en el arte, también responde al universo cultural de los grupos sociales que lo han generado.
En base a lo ya expuesto, este estudio abordará el uso del color en sitios con pinturas rupestres de la cultura zapoteca, ubicadas en la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. En las pinturas referidas, predomina el color rojo en diversas tonalidades, razón por la cual, el objetivo es investigar si la elección de este color fue aleatoria o si por el contrario, en su uso subyace un significado particular.
En este sentido, se tomarán en cuenta las características de los pigmentos, el soporte y las técnicas utilizadas en el arte rupestre, con la finalidad de comprender los aspectos fundamentales de la materialidad en esta manifestación artística, pero también se indagará sobre el posible significado que tiene el color rojo para la cultura zapoteca, el cual ha sido utilizado de manera prevaleciente, no sólo en las pinturas rupestres del Istmo, sino también en la pintura mural de las tumbas de Monte Albán.
Identificación a partir del color y los atavíos de los personajes representados en los incensarios posclásicos del norte de Oaxaca
Gonzalo Alejandro Sánchez Santiago
Programa de Doctorado en Historia del Arte
Facultad de Filosofía y Letras-UNAM
Durante el Posclásico Tardío en la región de la Cañada de Cuicatlán, al norte del actual estado de Oaxaca, se manufacturaron una serie de incensarios antropomorfos manufacturados en cerámica que en la literatura arqueológica se conocen como ‘xantiles’. Estas efigies se distinguen por la policromía de su decoración y una serie de atavíos que ha permitido a otros autores como Eduard Seler y Carmen Aguilera relacionarlos con el dios Xochipilli-5 Flor de los nahuas del Altiplano Central. En este trabajo se presentan los resultados de una comparación entre las imágenes del dios Xochipilli-7 Flor contenidas en algunos códices mixtecos como el Nuttall y cierto tipo de xantil que portan un yelmo de ave. En otros estudios se ha identificado este atavío como la cabeza de una guacamaya; sin embargo, por la forma y el color con el que fue representado este animal, tanto en los códices mixtecos como en los xantiles, sugiere que se trata de otra especie de ave tropical. Además, hay otros elementos como la pintura facial y corporal que permite enunciar otras cualidades de 7 Flor: como dios solar y como patrono de los ancestros reales.
* La información contenida en esta página pertenece a sus autores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario